VORS PANTAI

Oscar Wilde dijo que ningún gran artista ve las cosas como son en realidad; si lo hiciera, dejaría de ser artista y es precisamente lo que me ocurre en el 2012, cuando sin querer intento hacer realidad un sueño desde niño, el sueño de dedicarme profesionalmente a lo que hasta entonces era un hobby, un pasatiempo. Nadie podía creer que de una duela de las barricas de vino podría conseguir una montura de alta calidad. Un complicado experimento aprovechando mi entorno y exprimiendo el jugo de mi ciudad, una ciudad arraigada al flamenco, al vino y al arte.

Aunque hoy en día, el proceso de elaboración ha evolucionado con maquinaria más precisa y profesional, consiguiendo un resultado final impecable, sigo apostando por una fabricación artesanal de mis productos, el diseño es aun a papel y lápiz, el lijado es manual, su acabado a muñequilla y el montado de las lentes de forma arsenal, como antaño.

Siempre he apostado por los detalles y la máxima calidad, por un producto natural y fiel a su procedencia, realzando sus textura y color originales, para que usted, pueda tocar y percibir desde el momento que abre el producto, los relieves de la madera centenaria, oler el aroma del vino impregnado en la duela, la suavidad de la mezcla de colores que se consiguen después de cien años de cultivo, que sienta como la historia se adapta a su rostro proporcionándole una montura cálida, suave y cómoda, que sienta en su rostro "su montura" y no una gafa cualquiera, que alguien la elaboro con elegancia, esmero y dedicación, con las medidas adaptadas a su rostro, que perciba que realmente fue realizada a mano, que sus complementos como el estuche o la funda están cosidas manualmente.

Este es el futuro de Vors Pantai, esta es su filosofía y la mía, solo queda darle las gracias por confiar en mi trabajo y disfrutar junto a la creación de su montura.

Gsus Pantai